¿Cómo Saber Si Tengo Anorexia?
La anorexia es un trastorno de la alimentación que se concentra en patrones de alimentación poco saludables y una imagen corporal distorsionada. Generalmente las personas afectadas por esta enfermedad restringen la ingesta de calorías y llegan a obsesionarse con los alimentos que consumen.
Como consecuencia, se puede perder el peso saludable y alcanzar un nivel peligroso de índice de masa corporal. A continuación te doy una lista de características propias de la anorexia, sí te sientes identificada con varias de ellas, es muy probable que tengas anorexia o algún trastorno de la alimentación. Lee con atención y sé sincera contigo misma:
- Te preocupa el contenido de grasa de los alimentos, las calorías de los mismos y sueles restringir la cantidad de calorías que ingieres.
- Compruebas obsesivamente las etiquetas de los alimentos y pesas las porciones que vas a comer.
- A pesar de que eres delgada, llevas una dieta restrictiva e incluso tienes una lista de alimentos que no puedes comer.
- Le has dicho a otras personas que eres celíaca, intolerante a la lactosa e incluso vegetariana para excluir más alimentos y calorías de tus comidas.
- A pesar de que dedicar gran parte del tiempo a pensar en la comida, sólo ingieres una pequeña cantidad. Prefieres cocinar para amigos y familiares y disfrutar de su percepción de tu comida, también disfrutas planificar menús o buscar recetas.
- Te sientes obligada a llevar rituales secretos durante tus comidas. Por ejemplo como cortas la comida, masticar un número determinado de veces cada bocado, comer en un plato especial, etc.
- Evitas comer con regularidad y ocultas esta situación de las personas que te rodean. Por ejemplo, diciendo que no te sientes bien, que has comido con anterioridad una comida copiosa o diciendo sencillamente que no tienes hambre.
- Has dejado de realizar actividades que solían ser importantes para ti para evitar la posible ingesta de alimentos. Por ejemplo has dejado de ver a tu familia o amigos, salir o disfrutar de paseos.
- Te aterroriza subir de peso, te sientes gorda o consideras que algunas partes de tu cuerpo están demasiado gordas como por ejemplo las caderas, los muslos y el estómago.
- Te niegas a reconocer que tu peso es demasiado bajo, que puede convertirse en un problema y escondes tu figura debajo de ropa holgada o bebes abundante cantidad de agua antes de que te pesen para disimular tu peso real.
Algunas de las conductas defensivas que podrías experimentar son las siguientes:
- Negar la importancia del bajo peso corporal y como repercute el mismo con tu estado de salud.
- Criticar a quienes te rodean por intentar hablarte de tus hábitos de alimentación
- Ocultar la enfermedad de tus seres queridos
- Echarle la culpa de tu desorden de la alimentación a personas o situaciones como por ejemplo: afirmar que no puedes comer porque tu trabajo es demasiado estresante.
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